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EL HONOR Y LA PALABRA

Rodríguez Zapatero, nuestro paisano castellano-Leonés, ya es el nuevo presidente de España. Como buen castellano y como buen leonés ha querido dejar constancia de su origen y del valor que aquí le damos a la palabra. Había prometido que si ganaba las elecciones lo primero que haría sería retirar las tropas españolas del Iraq. Esta ha sido su primera decisión y ha dicho que las retirará “en el menor tiempo posible”.

Cuando se da la palabra se da en unas circunstancias dadas. Si las circunstancias cambian no hay razón moral para cumplirla. Cuando españa participó en la agresión a Iraq, millones de españoles salimos a protestar por nuestras calles en desacuerdo con la guerra de rapiña que trataban de justificar con la supuesta posesión de armas destructivas, de una supuesta dictadura que era el régimen más occidentalizado y menos feroz de cuantos existen en el ámbito árabe. En Iraq había trabajo para todos y necesitaban mano de obra extranjera. En Iraq se respetaban los derechos de los ciudadanos y las mujeres estaban en pié de igualdad con los hombres. Era un régimen occidental y el partido que lo gobernaba era el partido socialista llamado Baas. La dictadura se ejercía contra las fuerzas reaccionaras separatistas y contra el integrismo islámico que no tolera la democracia. Esa era la situación “real” del Iraq antes de la invasión. Pero en Iraq hay petroleo. Era necesario robárselo. Esa ha sido la causa de la invasión de aquel pueblo. Desde Marruecos a la Unión India existen regímenes tiránicos que despojan a las mujeres de todos sus derechos. No parecen ser sensibles las potencias occidentales ante este brutal problema. Allí se castra a las mujeres desde niñas y aquí cerramos los ojos.

Ahora se hace necesario restablecer la democracia en Iraq. España, como potencia agresora, tiene la obligación moral de luchar por establecer allí un régimen de libertades que permita a ese pais colaborar por el progreso del mundo. Cumplir la palabra es no abandonar y no permitir que el integrismo imponga su bárbara ley. Ya hemos visto lo que han hecho en Atocha. Allí, si se lo permitimos, matarán a todos los que no estén de acuerdo con ellos.

El gobierno de Zapatero tiene la obligación moral de cumplir su palabra utilizando nuestra capacidad diplomática y nuestra relaciones con los paises europeos para obligar al resto de las potencias agresoras a posibilitar que en Iraq sea la ONU, con el respaldo de todos los paises democráticos, la encargada de instaurar las bases de un régimen de libertades que sea espejo para el resto de los paises árabes y sirva para desmoronar sus arcaicas y mediaevales estructuras políticas. En las democracias se permite el libre ejercicio de la religión, pero no su imposición.

Así, pués, es mi opinión que España debe permanecer allí hasta no haber corregido el entuerto. No podemos ser un pais cuya políta exterior sea de quita y pon.

En este sentido estoy de acuerdo con Zapatero en que cumpla su palabra de castellano.

Autor: Luis Pelayo , Publicado en La Opinión - El Correo de Zamora, Sección Criterios, el 29-04-2004


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