Artículos de prensa

[volver]    [índice de artículos]

UNA FRONTERA, UNA MONEDA…UNA LENGUA

Hace unos días un camionero andaluz, afincado en Cataluña, con un camión de matrícula alemana traía a nuestra fábrica productos de Francia que sirven para elaborar mercancías que se exportan al mundo entero desde nuestra comunidad de Castilla y León, aunque la exportación principal se hace a Europa.

Me decía este camionero que para él la supresión de aduanas interiores en Europa le había representado un gran respiro en la rapidez de transportes de mercancías y una gran economía por el tiempo que se gana en los mismos trayectos. Pero, añadió, que las ventajas de la moneda única eran, aún, muy superiores por cuanto podía ir de país en país pagando sus gastos sin tener que cambiar cada pocos kilómetros de billetero.

Pero el buen señor no estaba todavía contento. Se quejaba de que cada vez que pasa una frontera tiene, siempre, que empezar a gesticular para comprender y hacerse comprender. Me decía que se hacia de todo punto necesario la asunción de una lengua común para Europa. Pero una lengua común que no fuese nacional, dado que una lengua nacional, por sencilla que parezca, siempre resulta difícil de asimilar para los no natos en el seno de esa lengua. Tenía que ser una lengua como el esperanto, la cual él domina y, esporádicamente, utiliza.

Me pareció muy buena la idea del camionero. Pues cada día, en la fábrica donde trabajo, llegan camioneros húngaros, franceses, alemanes, holandeses, italianos y de otros países. Existen verdaderos problemas para resolver las descargas por la no comprensión que existe por parte de ellos en los trámites de la gestión que exigen los controles de calidad.

Es harto evidente que la correcta comunicación facilita las tareas de intercomprensión y disminuye la adrenalina.

Existe la creencia idiota de que estudiar “lenguas extranjeras” es estudiar el inglés, lengua por cierto bastante difícil que nadie al final aprende y que no deja de ser un instrumento de dominación americano.

Yo propongo que, al margen de que cada cual pueda estudiar lenguas extranjeras, lo que siempre resulta positivo, se aprenda el esperanto, lengua que está demostrado es superior a cualquiera de las existentes por: su facilidad de aprendizaje; por su fonética; por la génesis propia de sus raíces que es común a todas las lenguas indoeuropeas y, por lo tanto al español. inglés, alemán etc. etc.; por la neutralidad en lo que se refiere a su pertenencia y no beneficia a nadie en particular y sí a todos en general; porque ha nacido en Europa y es algo genuinamente nuestro sin dejar de ser universal.

El Ministerio de Educación, y las autonomías que hayan asumido esta competencia, deberían plantearse el hecho del esperanto como un elemento altamente positivo y potenciarlo desde la educación primaria. El país que empiece a asumir esta necesidad empezará a ser la verdadera Europa e irradiará a los restantes este sentimiento de necesidad y pertenencia. Empecemos por Castilla y León. No siempre hemos de estar a la cola de las iniciativas.

Autor: Luis Pelayo , Publicado en La Opinión - El correo de Zamora, Sección Criterios, el 23-10-2002


««   Mostrando resultados 5 a 5 de 32   1 2 3 4 5 6 7 8 9  «   »

[volver]    [índice de artículos]
© Desde 2002
Web Analytics